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El pasado 28 julio, a pocos días de la pateada de traseros propinada por Fordelucs en el Festival Nuevas Bandas en su edición 2009, uno de los prestigiosos sites de información musical en Venezuela conocido como Oidossucios publicó lo que consideraron una reseña del evento donde sobraron muchísimas palabras, además de dar demostración una vez más de aquella gravísima falla que siempre ha caracterizado a muchos de los medios y músicos de la capital: creen que son mejores y que por lo tanto las “bandas del interior” no merecen tal espaldarazo.

“Al jurado del Nuevas Bandas le encanta equivocarse” fue el titular de esa nota, por demás despectiva y llena de resentimiento, en donde el autor claramente actuó de manera parcializada y poco objetiva. Cero ética.

Es lamentable que sin siquiera llegar a conocer bien la movida del oriente del país en lo que al rock se refiere, movimiento sólido con bases bien fundamentadas y con algunas de las mejores bandas del país, dicho medio se haya anotado en una de desprestigiar el logro y hacer una comparación entre el Fordelucs y ediciones nefastas del FNB donde ganaron agrupaciones a dedo y sin méritos, que nunca figuraron en ningún lado. 

Resulta conveniente entonces recordarle al señor Daniel Novoa (Ruido), autor de tan poco profesional “reseña” (más que reseña una critica destructiva) que los Fordelucs llevan bastante tiempo sonando, además de contar con tremenda producción discográfica de calidad, co-producida por Reynaldo Goitia de Tomates Fritos, que se encuentra rodando en muchas emisoras locales y a nivel nacional incluso antes del festival, convirtiéndolos en claros merecedores, al igual que las otras agrupaciones, de este triunfo. 

 

No es cuestión de regionalismos, es cuestión de ética. No sería mucho pedir un poco más de respeto a lo que representa para el oriente el merecido triunfo de Fordelucs, primer FNB que ganamos después de muchos años y después de tantas buenas bandas que pasaron por allí, calándose injusticias y chanchullos del festival en cuestión.

Presentar una critica destructiva, cargada de opiniones personales, antipatías y una perspectiva desenfocada de las cosas no debería ser considerada como una reseña sino como un artículo de opinión, de esos que no aporta nada, sino que destruye cualquier buena intención que se pueda tener tanto de la banda ganadora como de la fundación en general.

Habría que preguntarse cual sería el resultado de esta “reseña” en caso tal que hubiese ganado la banda favorita del autor: Resaltaría la excelente labor de la fundación, la precisión de los jueces y titularía de manera armoniosa, felíz por que se hicieron realidad sus pretensiones.

Sin embargo sería un error generalizar. Muchas de las bandas y gente del entorno caraqueño sí respetan y aprecian el talento de afuera, comportándose de manera profesional, hermanados en lo que representa una lucha constante y en conjunto por sacar adelante al rock nacional.

De todos modos es el trabajo de Fordelucs el demostrar con hechos concretos, tocando y rockeando para así acallar aquellas voces criticonas, además de sacarle provecho al máximo a este logro que seguramente los tendrá pateando traseros por mucho tiempo en todas las tarimas del país.

Felicitaciones FORDELUCS!